Reconexión con la naturaleza

Marisma de Tasdon, la naturaleza en la ciudad

Una burbuja de naturaleza y tranquilidad, la marisma de Tasdon florece a solo unos minutos en bicicleta del Puerto Viejo. Este rincón de verdura dentro de la ciudad desempeña un papel ambiental fundamental y alberga una valiosa biodiversidad. En2021, se hicieron importantes obras para la renaturalización de este espacio vivo y protegido. Con 15 km de senderos acondicionados, acoge hoy más de 200 especies animales y vegetales.

Un concentrado de biodiversidad en el corazón de la ciudad

Gracias a las obras de renaturalización realizadas en los últimos años, la marisma de Tasdon es hoy un entorno vivo y protegido. Merece la pena verlo durante todo el año, al ritmo de las estaciones, los cambios de color y floración, y de una fauna que viene a refugiarse o que parte hacia nuevas aventuras.
 

Le Marais de Tasdon, poumon vert en cœur de ville

Un lugar cargado de historia, entre agua dulce y salada

Situada sobre antiguos salobrales que datan de la Edad Media, la marisma de Tasdon es una antigua bahía marítima explotada hasta 1935 para la producción de sal y hasta 1960 para el pastoreo de ganado. En 1962, cuando se contruyó la presa de la Moulinette, la marisma quedó desconectada del mar.

En los años 70, fue parcialmente rellenada durante la construcción del barrio de Villeneuve-les-Salines.

Este ecosistema frágil se empobreció y degradó por el estancamiento del agua, el hundimiento de las orillas y la proliferación de especies vegetales y animales invasoras.

Se tomó entonces la decisión de iniciar en enero de 2020 una obra de gran envergadura para restaurar y “renaturalizar” este espacio de casi 83 hectáreas, devolviéndole así sus funciones ecológicas, reguladoras y protectoras originales.

De hecho, desempeña un papel clave en el equilibrio entre aguas salobres, dulces y saladas, reguladas mediante esclusas, islotes, compuertas, estanques y canales.

Una fauna y flora excepcionales

En el corazón de sus 124 hectáreas, la marisma de Tasdon alberga una gran riqueza ecológica. Su ubicación —entre las marismas de Rochefort, el Marais Poitevin y las reservas naturales de Yves y Aiguillon— la convierte en un lugar privilegiado para las aves migratorias. ¡Pero no solo eso!

Hoy en día, una biodiversidad excepcional habita esta marisma:

  • 154 especies de aves (avoceta elegante, cigüeñuela común, chorlitejo chico, andarríos bastardo, agachadiza común, zampullín chico, tarro blanco, etc.)
  • 20 especies de mamíferos (nutria, zorro, murciélago pipistrelle, etc.)
  • 15 especies de peces, incluida la anguila, protegida a nivel europeo
  • 8 especies de anfibios (ranita meridional, sapillo pintojo, tritón jaspeado, etc.)
  • Cientos de especies de insectos (libélulas, mariposas, etc.)
  • Algunos reptiles (culebra verdiamarilla, culebra de collar, lagarto verde, etc.)

¡Increíble para una marisma situada a las puertas del centro de la ciudad, verdad? Pero aún hay más.

También se han identificado numerosas especies vegetales, algunas de ellas raras: juncos y tamariscos (iris de pantano, junco marítimo, etc.), varias variedades de orquídeas (como la orquídea abeja), Oenanthe de Foucaud (una umbelífera protegida a nivel europeo), ranúnculo de Baudot, entre otras.

Y para completar este ecosistema tan rico, se han replantado 63 000 plantas acuáticas en las orillas e islotes de la marisma y de la Moulinette, para acelerar la recuperación natural de la vegetación espontánea.
 

Senderismo natural, al ritmo de los senderos sobre pilotes

15 kilómetros de senderos recorren la marisma y sus alrededores, incluidos 3 km exclusivamente peatonales en su corazón. Un circuito de senderismo de 5 km, homologado por FFRandonnée, es incluso accesible para todos.

12 pasarelas sobre pilotes invitan al paseo y permiten caminar por encima de las lagunas, sin perturbar la tranquila vida del lugar.

A lo largo del recorrido, paneles interpretativos te permitirán aprender más sobre la historia del sitio y su funcionamiento.

Punto culminante del paseo: una torre de observación de 6 metros de altura que ofrece una vista impresionante de la marisma. ¿No es el momento perfecto para sacar los prismáticos?

Más que un paseo, un despertar de los sentidos

Pasear por el corazón de esta marisma se convierte rápidamente en un paréntesis natural y relajante. ¿Y si te animaras a despertar TODOS tus sentidos?

Abre bien los ojos… A lo largo de los caminos y cerca del agua, la vegetación silvestre alberga nutrias, conejos, ranitas e incluso zorros. ¡Estate atento, son muy rápidos!

Afina el oído… Escucha con atención el viento acariciando las hojas, el canto de los pájaros, el susurro de los insectos, las burbujas que estallan en la superficie del agua…

Con la yema de los dedos… Acaricia suavemente la vegetación, siente la suavidad de las hojas y las flores. Y si levantas un dedo, tal vez una mariposa o una libélula se pose sobre él.

Levanta la nariz… Inhala todos esos aromas de flores y plantas: perfumes sutiles, frescos, dulces, especiados… ¡un verdadero festín olfativo!

Saborea… o haz un picnic. Aprovecha un banco o un rincón tranquilo a la sombra de la vegetación para disfrutar de una pausa deliciosa.
 

Enfoque en... Gestos simples y buenas prácticas que adoptar

Es importante respetar las indicaciones de la señalización en el lugar para compartir este espacio de la mejor manera posible entre todos los visitantes.

  • Los peatones deben permanecer en los caminos señalizados. El acceso a los islotes está prohibido para todos los usuarios, incluidos los pescadores.
  • Bicicletas y perros (incluso atados con correa) no deben entrar en la marisma, para no asustar a las aves y crías que aún no saben volar.
  • Los ciclistas deben mantenerse en los carriles bici y caminos que bordean la marisma.
  • Se recomienda a los ciclistas bajarse de la bicicleta en las pasarelas accesibles, ya que se encuentran principalmente en senderos donde el uso de bicicletas está prohibido.

¡Sigue al guía… o no!

Con guía o por tu cuenta, visita la marisma a tu ritmo.

Visita guiada en grupo: “La Rochelle: sus salinas desde la Edad Media hasta nuestros días”

A pie, siguiendo el agua y los senderos, tu guía te contará la historia de esta marisma, antaño explotada para la producción de sal y que, en 2021, fue objeto de importantes trabajos de renaturalización para devolverle la vida y su papel ecológico como “sumidero de carbono azul”.

 

Visita guiada privada

¿Qué te parece una visita guiada a solas, en familia o entre amigos? ¡Te podemos proponer visitas guiadas privadas! Contacta el servicio grupos de la Oficina de Turismo para escoger, según las disponibilidades de nuestras guías, el día que mejor te vaya.

Visita libre: ¿cómo llegar a la marisma de Tasdon?

La marisma de Tasdon se encuentra entre los municipios de Aytré y La Rochelle.

Desde el Puerto Viejo se puede llegar a pie, en bicicleta e incluso en autobús.

Sube por el Quai Maubec, cruza el puente ferroviario (Puente Jean Moulin) hasta el antiguo Parque de Exposiciones. Cruza al otro lado para tomar el sendero ciclable y peatonal en dirección a Villeneuve-les-Salines, y llegarás a la entrada de esta zona húmeda, marcada por el canal de la Moulinette.

Temático

Escrito por

Alison Boissard